domingo, 9 de diciembre de 2007

Humor amarillo

Es palpable que a los chinos les gustan las hostias. Fijémonos en Humor amarillo.
Recuerdo que en un capítulo en el que los Simpson van a Japón dicen (aunque no sé si exactamente) la mítica frase de: “En occidente se premia la inteligencia, en oriente se castiga la ignorancia”. Era aquel capítulo en el que van a un concurso de TV para poder ganar un viaje para volver a Springfield y acaban en un puente de dudosa construcción arquitectónica encima de un volcán en erupción.

Dejando este inciso atrás, paso a demostrar por qué a los chinos les gustan los golpes, la lucha… sólo hay que fijarse en sus deportes (o al menos en los que más conocemos): el kung-fu, aikido (ideado especialmente para defenderse de las ostias), karate… y una larga lista. Esta afición por los golpes les lleva a reflejarlo en sus películas: ¿hay alguna en la que no salgan katanas o cualquier tipo de arma? Hasta en Memorias de una geisha salen armas (sí, ya sé que no fue producida por chinos, pero va de chinos ¿no?). Hago aquí un paréntesis para señalar algo que me sorprendió: la protagonista no es japonesa sino china.

En Humor amarillo (algo así como “¡Viaje! El Castillo de Takeshi” si traducimos del japonés directamente) los participantes eran sometidos a diferentes pruebas (torturas) para conseguir una mísera recompensa. Yo creo que los voluntarios que iban lo hacían para ganarse un extra ese mes y poder vivir mejor; pero siempre con un humor (amarillo) que se les notaba en las caras. Es curioso que el programa se dejara de emitir el año en el que yo nací.

El objetivo del programa era superar todos los obstáculos para llegar al Castillo de Takeshi, defendido por sus peculiares soldados. Para ello tenían que superar varias pruebas que mayormente consistían en evitar los golpes o esquivar a los soldados de Takeshi. Para conseguir algo hay que sufrir y los chinos eso lo llevan escrito debajo de la piel desde el nacimiento. En realidad el programa se basa en ir eliminando concursantes en varias pruebas para después lidiar con los supervivientes en el campo de batalla.

El programa comienza con el discurso del presentador antes de la batalla delante de todos los concursantes. Ese tiíllo iba comentando todas las pruebas e invitaba a las participantes a su caravana, nunca consiguió nada.
El grito de guerra de los concursantes fue acertadamente traducido por “¡Me la voy a pegar!”

En la versión española de Cuatro (me dijeron que hubo una antes) se ahorraron bastante en doblaje contratando a esos dos comentaristas tan amigables que pusieron motes a los concursantes, hacían gracias… no está mal. La palabra “nacasones” ya es inolvidable y estos dos personajes (los comentaristas) fueron creando una serie de personajes como el chino Cudeiro, la Señora, Pinky-Winky, el Grano de café, el primo de Harry Potter o el Dúo pirata.
El grano de café es para partirse, sobre todo si es en la prueba de sumo en la que si te toca como oponente, tu victoria está garantizada; pero si te toca la Señora… es imposible que ganes.
El primo de Harry Potter es uno que no me hace mucha gracia pero destaca porque es debilucho. Él no lo reconoce pero es el doble de Harry en las escenas peligrosas y siempre se cachondean de él.
Con el chino Cudeiro siempre me partía. Al contrario de ser un personaje fijo del programa, el nombre de chino Cudeiro se le adjudicaba a un participante (podía ser un niño o una mujer) que destacaba entre los demás por sus pintas, por su manera de correr… pero sobre todo porque siempre acababa muriendo. Creo recordar que una vez se salvó, pero para elaborar leyes hay que descartar los casos “erróneos” así que esa ocasión no cuenta.
Pinky-Winky era un hombrecillo poco favorecido que vestía de rosa y que tenía todas las de perder. Formaba equipo con el dúo pirata en la prueba de tirar a los concursantes del puente colgante.
Además los concursantes solían ir disfrazados de “algo” para enfrentarse a las duras pruebas del concurso y los presentadores comentaban sus modelitos… qué risa.

Es mítica la prueba de las Hamburguesas en la que los tortazos están 90% asegurados. Para los rezagados: consiste en pasar un río saltando sobre piedras movedizas y otras que no lo son. El resultado es la rotura de dientes y contusiones varias y de hecho tengo una teoría: “el fondo del río del castillo de Takeshi está constituido por miles de voluntarios que depositaron sus perlas bucales”
Los rollitos de primavera versionados en España como los troncos locos, Guantes matemáticos (algo parecido a las manos del Grand Prix)… Aquella prueba de la que no recuerdo el nombre en la que los concursantes debían de pasar un puente inestable con una bola entre las manos y soportando los golpes de los cañonazos de el dúo pirata.
Otra prueba muy buena era una que consistía en tirarse con una cuerda a lo Tarzán para quedarse pegados en una pared con su traje de velcro.
El laberinto del chinotauro es inigualable, yo creo que la mejor. Consistía en un laberinto con muchas puertas que comunicaban salitas y al final una puerta que conducía a la salvación. Los esbirros de Takeshi te iban buscando para tirarte al agua. Era una prueba en la que el éxito se reducía a la suerte.

Y hablando de éxito… El éxito de Humor amarillo reside en que nos gustan los tortazos y nos hacen gracia los chinos. Partiendo de estas dos fórmulas casi matemáticas, nosotros los españoles también tenemos nuestros programas. El Grand Prix es un buen ejemplo de Humor amarillo versión light en la que no salen chinos a falta de ellos; pero por otro lado podemos ver a nuestros amiguetes del pueblo dándose las tortas. Yo he visto a un primo mío saltando por ahí y a una ex-compañera de colegio vestida de bolo. Tengo que admitir que me hizo gracia, sobre todo porque quería que el albañil fortote del equipo contrario tirara ese bolo tan familiar. El Grand Prix dejeneró, se fueron Ana Obregón (la barbie geriátrica) y mi Ramonchu y lo pasaron este verano a Telemadrid con Bertín Osborne haciendo que perdiera el poco encanto que tenía a pesar de que el hombre hace un esfuerzo infrahumano para que tenga “la gracia que hace tiempo perdió”. Por ser emitido en esta cadena me alegro doblemente porque por un lado Buitrago del Lozoya (mi pueblo) fue al concurso y por otro se dejará de emitir próximamente.

Las últimas tendencias televisivas humorísticas tienden a hacer “humor inteligente” representado por programas como Los Morancos sin duda. Después de esta ironía tengo que admitir que el llamado humor inteligente (por llamarlo de alguna forma) me atrae: Las noticias del guiñol son lo más, los monólogos de Buenafuente me gustan, el club de la comedia estaba bien y los de los famosos en El show de Flo no son nada despreciables. Me gustan aunque hay algunos que dejan mucho que desear pero por ser tan positiva como soy, suprimiré (ocultaré la verdad) esa parte. Admito que llegué a ver Los irrepetibles, pero sólo porque Emilio Aragón tocaba el piano.

Aunque no lo parezca, Humor amarillo me aburre por ser repetitivo y no sé si lo he visto más de 6 veces, lo dudo. Y si lo ví fue porque mi hermano lo ponía, así que quedo absuelta de todo este pecado.

PD. Me he referido como “chino” a cualquier ciudadano oriental.
PD2. Si no escribiera esta PD me llevaría muchas críticas. Sé que Humor amarillo es un programa japonés.
DP3. Que conste que Memorias de una geisha es una película que me encanta.
PD4. Lo he buscado en el Google (después de escribir todo hasta el final) y los comentaristas son Fernando Costilla y Paco Bravo. Siento no poder hablar de la versión de Tele5 (nunca llegó a mis ojos).

Concluyo: Los concursos bestias molan y… “Chinesse`s tortazos rule”

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2 comentarios:

Brais dijo...

Me estrenaré en éste tu blog ^^

Te citaré literalmente: "pero para elaborar leyes hay que descartar los casos “erróneos” así que esa ocasión no cuenta"
Aaah... cómo me recuerda eso a Esteller:
"Las determinaciones ofrecieron valores extremos en algunos de los parámetros.[...] Después de descartar los datos heterogéneos se obtuvieron valores y correlaciones lógicamente consistentes y con significación estadística".

Es decir:

"Desechamos los datos que no nos convenían"

Y todo esto porque de chinos no sé demasiado ^^ pero ésa fue una de las cosas que me gustó de Esteller xD...
Vale, sé que es un comentario un poco soso, pero es que lo soy!

Luis dijo...

Oye, esta muy bien el comentario sobre "Humor Amarillo", yo llegue a conocerlo en Telecinco, pero claro, entonces era bastante pequeño y recordaba cosas medio vagas, como el laberinto, o los cañones de navalone (en vez de Nacasone xD)...
Es curioso, yo nunca habia pensando en "El GRand Prix" como una versión light de "Humor Amarillo" a la Española.... Así, se me ocurre otro concurso que era también en ese estilo ... "El Juego de la Oca", aunque había algunas pruebas q eran un tanto peliagudas...

En fin... he metido tu blog en mi lista de blogs de mi blog (lol)